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domingo, 26 de agosto de 2012

Mis palabras


Las palabras no son mías
Se sueltan de mí al soñar
Habitan mis sonrisas
y se van

Mis palabras son de nadie
no las quieran reclamar
Habitan los silencios
y se van

Palabras que son de arena
sonidos que devuelvo al mar
Lechuzas en mi ventana
Grillos de noche
Susurros de sal

Las palabras que tienen dueño
mueren antes de empezar
a hacer su camino de polvo
de viento
y eternidad

Dejen mis palabras quietas
mudas, sordas, dormidas quizás
Cuando despierte el alba
solas, solitas
se harán escuchar

viernes, 10 de agosto de 2012

Alguna vez alguno será canción


Me buscaste
Me inspiraste
Me escuchaste
Me pediste que te hablara
Me tocaste
Me miraste
Te hundiste en mí
y me llevaste dentro tuyo
Me acariciaste
Me inventaste
Me diste un color
Cantaste en mis ojos
Me diste un lugar en tus huesos
Llevaste mi mano hasta tu alma
Tocaste la mía
Me llevaste hasta el abismo
Me miraste saltar
Gritaste mi nombre en silencio
Seguiste mi huella de tarde
y mi piel de noche
Brillaste en mi cama
con tu pertinaz ausencia
Le hablaste a mi mundo
para que te abriera su puerta
Abriste el tuyo
con disimulado temor
Levantaste la mano
para mostrarme el horizonte
Cargaste en tus brazos mis valijas
y arropaste mis dudas

Y cuando empezaba a despertar y sentir
me salvaste
y me hundiste otra vez

domingo, 5 de agosto de 2012

El aullido


El descenso comenzó
A veces todavía intento
agarrarme de los bordes
Estiro las manos y toco
Lastimo mis dedos
buscando resquicios
Pero la caída es demasiado rápida
y no encuentro asidero
La mayor parte del viaje
suelto mi conciencia
y solo caigo
El estómago sube al pecho
y el pecho se escapa de mí
No oigo nada, ni un zumbido
solo escucho una especie
de grito, un aullido interminable
que se vuelve insoportable
a medida que se aleja
tiñendo de amarillo el recorrido
El aullido en el silencio
del descenso
cada vez más veloz,
no me deja escuchar
Y cuando todo parece quedar atrás
me doy cuenta
de que sigo cayendo
y de que el grito interminable,
ese fuego amarillo que me quema
es mi voz.