Drei Groschen Oper, solo lo tengo por un descuido, quedó en tu olvido la cinta en mi casa y cuando estoy triste me pasa que la escucho y al hacerlo sonrío mucho más triste aun que antes y recorro la casa, llevada en brazos por la terrible voz que es casi un llanto y es tu historia; volver a escucharla y traer a mi mundo la expresión muda de torpes sentimientos que vienen de tan lejos entrando tan profundo, metiéndose en mi memoria. Para siempre será escuchar Drei Groschen Oper e imaginar que llora el cielo tus lágrimas las que creíste olvidar y dejaste, arrugando una servilleta, y volviendo a volar. Una de tus patrias no sé si la primera te abrió una puerta distinta a la que dejaste hacía ya siglos. Volviste a caminar pasos nuevos, desconocidos, para llegar a una infancia con el alma madura y volver al comienzo. No sé si desanduviste no sé si reencontraste; si sé que sufriste que no fue fácil...