A vos

En ese largo instante en que yo me congelé
Vos saliste a buscarme, porque yo no te llamé
No era mía la certeza de encontrarte tras el sol
No eran míos esos pasos que me acercaban a vos

Sin voluntad, y sin deseo
tan solo agua que corría en mí
inquietas luces, dormidos ruidos
me llamaste, y yo fui

Cambiando la sal de mis lágrimas
por la tuya generosa
Mi agitación sin sentido
por tu calma inamovible
mi deseo insatisfecho
por tu abrazo sin preguntas
mis respuestas con preguntas
por tu eterna interrogante

Me movés, me incitás
me llamás, me respondés
me buscás y me encontrás
yo te veo, ¿vos me ves?

Presencia eterna y constante
tanto te debe mi pasión
mi alma entera, en un instante
se abre a vos mi corazón

No puedo agarrarte ni retenerte
vestido de frío, núcleo de calor
y aun sos mío, siempre mío
y yo te pertenezco a vos

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Lo que ella quiere

tarde