Café sin espuma

Y un día te fuiste.
Y un día te dejé.
Y desde que te fuiste
un día no estaba más
el ronco sonido de la paciencia.
No había ojos dormidos,
ni silencio intencional.
Un día te fuiste
y se velaron los recuerdos
de la ausencia poco a poco.
No hubo más canciones quebradas,
no hubo más palabras muertas,
no hubo más manos dejadas,
en soledad en compañía.
Y un día te fuiste
y esas plantas florecieron,
y de mi cocina se fugó
la esencia de los excesos.

Y un día te dejé.
Y entonces un día te fuiste.
Y desde que te fuiste
un día no había más
paciencia interminable,
ni ojos de amor al despertar,
ni silencios compartidos.
Un día te fuiste
y hay ausencia sin quererla,
no hay palabras de cariño,
ni manos que acompañan,
ni compañía sin reclamos,
y otras plantas se murieron.

Nos dejamos. 
Y te fuiste.
Y desde entonces
en mi cocina
el café ya no tiene espuma
ni hay amor hasta el fin de los días.


Comentarios

  1. Saludos y abrazo, siempre es lindo pasar por acá, disculpá si te llega varias veces el comentario, es que no entiendo bien mis cuentas ni como se usan jajaja

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    1. ¡Muchas gracias Sergio, como siempre! Y no, no llegan varias veces los comentarios, y si así fuera no hay problema tampoco. ¡Saludos!

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