nadar

ponele que yo digo lo que a vos no te sale
y ponele que vos recordás lo que yo no puedo
ponele que juntamos todo
agitamos un mar entero adentro de un frasco
lo destapamos
y miramos el abismo en su interior
nos cubren las olas, el viento, la sal
dejamos que nos tapen
hundiéndonos adentro
dejando que el agua nos abrace
nadamos
vos y yo
y con las manos
con estas, las de carne y hueso
nos tocamos el alma
nos tocamos el cuerpo

Comentarios

  1. Buenísimo !!! Me encanta lo que venís escribiendo ... Gracias y abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Sergio! Siempre es bueno saber que seguís por acá y que comentás... se agradece mucho.

      Eliminar
  2. la quietud del día no evita
    que el frasco siga
    llenándose y agitándose
    se destapa
    para vibrar y envolvernos
    con sonido de caracol
    de mar
    con sus vueltas y su paciencia
    que hoy perdí

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Lo que ella quiere

el lenguaje de la lluvia