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Todas las imágenes y contenidos pertenecen a Julia Alvarez. Copyright 2004-2016. Todos los derechos reservados. Por favor consultar antes de copiar, bajar o hacer vínculos a mis imágenes o textos.

martes, 30 de diciembre de 2014

la vida misma

y dar un paso y mirar alrededor
y encontrar siempre a mano
un lugar donde sentarnos
a compartir un mate
unas palabras
el puente de nuestras miradas
mil sueños
el silencio
y a nosotros dos




lunes, 22 de diciembre de 2014

silencio


A veces el silencio es amigo
Como todos los amigos, a veces 
requiere silencio, a veces palabras

A veces el silencio es la montaña
que te toca escalar
alta, dura y sin compasión

A veces el silencio es una cama
donde dormir las penas 
hasta la salida del sol

A veces el silencio se hace camino
donde solo hay maleza
y no podés transitar

A veces es piedra dura
tapando la entrada de la cueva 
más sombría donde quisieras descansar

A veces es espera
espera
y más espera

A veces es la pluma
que escribe sin descanso
donde los sonidos se van

A veces el silencio anda suelto
esquivo
y otras se deja atrapar

A veces es un enemigo
emperrado, endurecido
e imposible de aceptar

A veces el silencio es la mirada
con la que decimos
lo que con los ojos no alcanza

Y a veces la mirada
es la mejor
amiga del silencio






martes, 16 de diciembre de 2014

los lugares

En el patio de la casa de mi infancia,
durante mi infancia,
frente a frente en una silla o en las baldosas tibias después del sol.
Sentados lado a lado en la banqueta del piano,
buscando excusas.
Bajo los árboles del huerto en el campo de mis tíos,
o bajo el molino de viento afuera de la cocina,
o bajo el gigantesco nogal que era sólo mío.
Al borde de la pileta en la casita de verano,
los pies de ambos colgando en el agua fría,
tocándonos los dedos con timidez.
En dos pupitres contiguos,
mirándonos de reojo, escapando de la mirada de la maestra.
Sobre las vías abandonadas de un tren,
mirando el humo de las chimeneas jugar con el ocaso.
Jugando entre las olas, 
donde parece que no hay nadie más, aunque haya gente.
En un médano muy alto, 
con arena entre las manos y el mundo a nuestros pies.
En el asiento de atrás de un auto,
yéndonos de viaje con los padres de alguno.
En un puente sobre un río, de paso,
en una ciudad extraña a los dos.
En una plaza, dos hamacas,
y entre nosotros la vibración.
En el asiento de adelante del auto,
uno maneja, el otro acompaña.
En un bar con una cerveza,
las manos inquietas interrumpiendo.
En un bar lleno de gente,
y la banda tocando en el escenario.
En un baño de ese bar, 
o de otro, o de otro más.
En mi balcón, cayendo la tarde,
el tren comentando nuestro intercambio.
En un hueco húmedo del bosque, 
de mañana.
En la cocina, más tarde esa mañana.
En el banco de la galería,
con nuestro mate dulzón.
Otra vez en la playa, 
de caminata y otra vez
los pies en el agua.

En tu piel, en mi piel,
en nuestros cuerpos y almas.
En nuestra cama.
De noche, de tarde, de todas las horas.

Todos los lugares
o sólo algunos
dónde tendría con vos
una charla que no se atreva
a ser cortada.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Allá


Estoy en la ciudad.
Todo me hace sentir extranjera.
Pero hay algo que me habla:
el ruido de un tren.
El ruido del tren que pasa y se va
me lleva a casa.
Y a vos.
Que son una sola cosa.

jueves, 27 de noviembre de 2014

si mi abuela me hubiera contado esta historia...

Cuando era chica
acostada en mi cama
de un departamento
de una ciudad
imaginaba que escuchaba
el viento soplar
Nunca podía, porque siempre
estaba lejos
lejos, imaginario
como el sonido del mar
siempre lejos de mi cama
Tanto lo deseaba
lo imaginaba
sentía su presencia
y la emoción que me daba
y me decía 
"algún día los voy a sentir, un día me va a tocar"
Y me tocó
Los tengo tan cerca
tan viento, tan mar
tan dentro de mí
que a veces no puedo entender 
cómo no llegué antes
ni puedo imaginarlos 
separados de mí
Así te conocí
te metiste en mis entrañas
con esa misma emoción
que sentía siendo chica
que fue tanta, tan profunda
Me asusté
me escapé
lo sé
Te perdí de vista por un breve y eterno momento
te callé apenas en mi recuerdo
intenté olvidar tu voz
tus manos
tu mirada
Pero descubrí
que yo soy el viento
yo soy el mar
Y descubrí 
que te habías quedado en mí
iluminando rincones
con tu voz, esa voz
susurrando canciones dentro de mi alma
que no sabía que existían
Y me atreví a despertar
salir de esa cama de ilusión y recuerdo
y desperezarme al sonido
de una mañana
de viento, de mar
de canción.

A veces tengo miedo. 
Pero esta noche no de soñar.
Sólo quiero que nuestros sueños sean mejores 
porque estamos el uno en los del otro.
Y entre nosotros, el mar.



lunes, 24 de noviembre de 2014

jueves, 20 de noviembre de 2014

abeja



Vino una abeja y me miró sonreírle.
Me preguntó: ¿Qué pasa que andás despacio, como si el mundo no te apurara?
Solo pude contestarle con una vieja canción:

"Y es que no paro de pensar en sus besos
Y es que no puedo no sentir
Y es que camino como dormida, como en sueños
Y es que queda tanto por vivir..."

Esta vez sonrió la abeja:
Te conocía.





miércoles, 19 de noviembre de 2014

En el aire



















Imposible transmitir con palabras, hoy, la poesía que se enrosca implicada en el aire lleno de música que mi propio cuerpo produce en solitario, siguiendo de una punta a la otra la anchura de mi corazón...
Estás dibujado en notas musicales y melodías que escapan de mi boca.

(Y hoy curiosamente, las fotos no querían aparecer...)



sábado, 15 de noviembre de 2014

palabras de otros

es sábado
tengo esa libertad
hoy uso las palabras de otros
vos sabés
vos sabés
sabemos vos y yo
lo que solo nosotros
sabemos

REFUGIO
De tanto seguir tus pasos,
de tanto buscarte entre las calles,
de tarde cuando empieza a enrojecer el barrio,
te encuentro e igual te sigo buscando.

Quiero verte al sol, echada.
Ver cómo transitan por tus ojos;
el cielo, algunas nubes, la ciudad,
el tiempo, la nada, el día,
tus pensamientos.

Más sabés del mundo, más te lastima.
Voy a usar tus piernas como guarida.
Ya pega la lluvia en mi tejado,
quiero de refugio tu cuerpo blanco,
que me quedo a vivir allí,
me quedo a vivir allí,
me quedo a vivir allí.

No legislen más mi vida.
Todas mis ideas, mis creencias,
se chocan y se anulan entre sí.
No hay caso, todos tenemos los pies de barro.

Te voy a seguir sin plazos.
Siempre vas a verme acariciando
las cosas que no se dieron jamás.
Deseo: motor que no detiene su fuego.

Más sabés del mundo, más te lastima.
Voy a usar tus piernas como guarida.
Ya pega la lluvia en mi tejado,
dame de refugio tu cuerpo blanco,
que me quedo a vivir allí
me quedo a vivir all,
me quedo a vivir allí.

jueves, 13 de noviembre de 2014

De puño y letra

Hoy te escribo así, como me gusta. En papel, de puño y letra.
Como las cosas importantes, como las canciones, los dibujos que sólo nacen de la punta de un lápiz.
Como antes, como siempre.
Como cada vez que las palabras eludieron sabiamente mi boca y buscaron mi lapicera.
Tantas veces en que intenté decir las cosas con prudencia, con cálculos matemáticos que no se hallan en las oraciones; con esperanzas, con ternura, con desazón y hondas tristezas.
Tantas veces en que ese nudo me cerró la garganta, el que de siempre ser el mismo ya parece eterno.
Y que al soltarse no salieron más que mentiras, verdades parciales, omisiones, silencios y casi siempre lágrimas.
Por todas esas tantas veces, hubieron otras tantas en que las letras se juntaron frente a mis ojos, sin pedir tanto permiso. Y a través de mis manos se fueron ordenando, desordenadas.
Desobedientes.
Desbocadas.
Caraduras.
Apasionadas, casi revolucionarias.
Reconozco en mis papeles más certeza que la que se esconde al fondo de la duda.
Cartas abiertas, cartas cerradas. Cartas escritas y nunca enviadas.
Palabras entregadas quemando las manos de quien escribe, y de quién sabe si las merece, por buenas o demasiado malvadas.
Tanta Julia puesta en blanco, y manchada de negro limpiamente por las palabras.
La mejor versión de mí: la que exagera sin cuidado y expresa a mi yo ya exagerada.
La que grita en los renglones con las letras, con verso, prosa, canción o lo que salga.
No se cuida del después, del juicio posterior, del otro y el propio, que sólo en la fantasía son prejuicio.
Espera efecto, espera respuesta... También puede ser, pero no por eso escribe.
Escribe por ser fiel a la que esconde en su incontrolable salvajada.
Y con ese placer y esa alegría que me inunda al sentarme frente al cuaderno, te escribo hoy.
No lo de antes, no lo de mañana.
Lo de hoy.
Esta emoción que me inunda el alma y que a veces, como ahora, puedo poner en palabras.


martes, 11 de noviembre de 2014

La maravillosa mezcla

Hay mucho más que lo que se ve.
A veces es demasiado.
A veces es poco.
A veces la fantasía es maravillosa (y casi necesaria... inevitable).
A veces la realidad la supera ampliamente y me quedo en éxtasis con la vida.
Y así, a veces sentada, a veces no tanto, disfruto y me apasiono por eso que más me gusta.



lunes, 10 de noviembre de 2014

Aún

Mis oídos escuchan tu voz.
Mi cuerpo suena a tu melodía.
Mi alma vibra como tus manos.
Mis ojos huelen a tu mirada.


martes, 4 de noviembre de 2014

hoy

No hay más tersura 
de la de entonces
en mi piel
mi piel ahora 
tiene marcas
sequías 
de trabajos 
de pasos en la arena
y de bailes 
a la luz del fuego

No hay más brillo interminable
alrededor de mis ojos
solamente ojos
y brillo en su interior
alrededor
hay grietas
huellas 
de sonrisas
y carcajadas
interminables también

No hay más firmeza
en mi afuera
hoy en mi cuerpo 
hay caminos
transitados 
por el cansancio
y la alegría
de la vida
que lleva vivida

Cuerpo, ojos, piel
partes de mi alma
que no se distingue
de ellos

hoy



domingo, 2 de noviembre de 2014

fruta favorita


yo también tengo una fruta favorita
que palpita bajo el sol
y tiene más de un color
según el viento

y la miro navegar sobre mis ojos
está tan alta
tan lejana
pero si subiera
tan solo unas ramas, y otra más
la alcanzaría
y sería la gloria

y tal vez mi propio temblor
la hiciera caer y romperse

pero si subiera
y se cayera
quizás
quizás bajaría
y la comería

(Banda de sonido para esta lectura:)
My Favorite Plum by Suzanne Vega on Grooveshark


jueves, 30 de octubre de 2014

Supuestos


(Escribió aquella vez la lapicera frente a la ventana, sobre el parquet, entreverada en la soledad de la ciudad que se come los sonidos de la lapicera que escribe.)

Se supone que no estaba mirándote,
se supone que miraba más allá
de tus ojos esa noche,
y que no era consciente de mi piel en tu mirada.

Se supone como tantas cosas,
como que el agua no debería correr tan fácilmente,
como que un día ya no te vas a ir de acá,
como que no debería pensar en lo que pienso.
Como se supone que nadie es de nadie,
como se supone que nos conocemos
a nosotros desde siempre;
como se supone que no dudo cuando dudo,
que no temo cuando me muero,
que tenemos solo algo en común como casi todos,
que estamos solos,
que amamos y nos aman,
que no sabemos lo que queremos.
Y todo eso...

Se supone que no estaba mirándote,
y que no veía mi piel en tus ojos,
así como todo esto se supone.

Pero yo sí te miraba.


miércoles, 29 de octubre de 2014

nadar

ponele que yo digo lo que a vos no te sale
y ponele que vos recordás lo que yo no puedo
ponele que juntamos todo
agitamos un mar entero adentro de un frasco
lo destapamos
y miramos el abismo en su interior
nos cubren las olas, el viento, la sal
dejamos que nos tapen
hundiéndonos adentro
dejando que el agua nos abrace
nadamos
vos y yo
y con las manos
con estas, las de carne y hueso
nos tocamos el alma
nos tocamos el cuerpo

lunes, 27 de octubre de 2014

lobos en vela

Tengo una vela,
solo una me queda,
la enciendo esta noche
de lobos
en vela.
Devolvéme el sueño
despierto, el del día,
el que busca el silencio
en tu cara dormida.
Perdí el paso
en el momento
en que eludí la caída.
Abrazáme los ojos,
besáme la noche
de vela encendida.
Con tu mirada interminable
hacéme un agujero
en el centro, bien adentro.
Prestáme tus manos
y el latido
entre tu pecho y las mías.
Cantá una canción
y en tus palabras
amáme dormida.


miércoles, 22 de octubre de 2014

estás

planos
estratos
capas
superpuestos
cruzados
misterio
¿es cierto?
es cierto
lo siento
en mí
en vos
en el espacio entremedio
mirar en tus ojos
sentir en tu pecho
amar el presente
y tu cuerpo.

estás


sábado, 18 de octubre de 2014

15 años

Nuestro amor fue en el destiempo
por un tiempo de cada uno.
Y también fue de nosotros.
No existe foto para el recuerdo,

no está tu cara siquiera en un 4x6.

Está impreso tu cuerpo expectante,

sentado en el umbral de mi puerta,

el mío en mi colchón,

tus manos sobre las cuerdas

a punto de saltar

de los acordes hacia mí.

Está lo intenso de tus palabras,

siempre pocas y certeras.

Y tengo aún la fiebre

de ese último encuentro trasnochado,

borradas las palabras

de mi triste carta,

solo la sensación

del crudo adiós en nuestra piel.

Si pudieran quince años

devolverme

tanto amor en blanco y negro.




lunes, 15 de septiembre de 2014

Café sin espuma

Y un día te fuiste.
Y un día te dejé.
Y desde que te fuiste
un día no estaba más
el ronco sonido de la paciencia.
No había ojos dormidos,
ni silencio intencional.
Un día te fuiste
y se velaron los recuerdos
de la ausencia poco a poco.
No hubo más canciones quebradas,
no hubo más palabras muertas,
no hubo más manos dejadas,
en soledad en compañía.
Y un día te fuiste
y esas plantas florecieron,
y de mi cocina se fugó
la esencia de los excesos.

Y un día te dejé.
Y entonces un día te fuiste.
Y desde que te fuiste
un día no había más
paciencia interminable,
ni ojos de amor al despertar,
ni silencios compartidos.
Un día te fuiste
y hay ausencia sin quererla,
no hay palabras de cariño,
ni manos que acompañan,
ni compañía sin reclamos,
y otras plantas se murieron.

Nos dejamos. 
Y te fuiste.
Y desde entonces
en mi cocina
el café ya no tiene espuma
ni hay amor hasta el fin de los días.


lunes, 25 de agosto de 2014

Mujerapasionada

Muchos censuran a una mujer apasionada.
Para muchos, un día será tarde.
Para ella, no.

miércoles, 6 de agosto de 2014

SIN LUGAR PARA LOS DÉBILES

(ATENCIÓN: No leer si es usted impresionable o sensible a enojarse por la sinceridad y crudeza ajenas.)

*****



Tengo que admitirlo: odio la debilidad.

Odio la debilidad ajena. 
Detesto esas formas de escape que tienen algunas personas. De lo ajeno, de lo propio. De todos los miedos… con más miedo.
Así como también detesto las formas de ataque, frontal o solapado, que representan más debilidad.
El que se rinde a los miedos, pero no de frente diciendo "no sé qué hacer con esto" e intentando sobrepasarlos de alguna manera, sino aquél que dice "tengo esta fobia", "soy así". Y asume que el mundo es demasiado para él en ese aspecto.
Cuando veo a alguien que esgrime su debilidad como una fortaleza, como una marca, o casi como una carta de presentación. Y a su vez la muestra como debilidad otra vez, poniéndose en falsa víctima… se me rebela algo adentro que quiere salir violentamente.
Aquellos que dicen "yo no puedo hacer esto, no puedo hacer aquello", haciéndose los superados, asumidos.
Aquellos que frente a una situación de crisis escapan como rata por tirante, bajo el pretexto de auto-protegerse debido a su falta de capacidad para enfrentar las cosas.
Los que lastiman a otros y sin ver su responsabilidad dicen "ah, vengo fallado".
Y sobre todo el que te cuenta todas sus trabas. Te las tira encima con acciones, sin el menor intento de evitarlo. Y después te suelta un amigable "yo te avisé".
La gente que camina en la delgada línea entre la "sanía" y la "locura", definiendo siempre e impunemente el peso para el lado de la segunda cuando no saben qué hacer consigo mismos.
Aquellos que usan y abusan de medicamentos y vicios atribuyéndolo a su debilidad y su declarada incapacidad para hacer otra cosa.

He visto mucho. He sentido mucho. Consentido mucho. Sufrido mucho.
Me ha golpeado la debilidad ajena por todos los flancos. Me hizo agujeros, pozos sin fondo que parecen tener el poder de multiplicarse.
La debilidad de la gente ha sacado lo mejor y lo peor de mí. Mi compasión y mi odio. Mi amor y mi desesperación. Mi apoyo y mi lejanía.
Es así. Detesto la debilidad.

Pero en realidad, y lo que es el fondo del asunto… detesto la mía propia.
Que cada una de esas facetas mostradas por los seres con que me he cruzado en esta vida, voluntariamente y no, reflejen alguna mía con la que a veces no sé qué hacer.


Es que, ya sabemos… no hay lugar para los débiles.

miércoles, 2 de julio de 2014

Volvé

Volvé
aunque sea un día
para que yo te cuente
cómo es el mar
Volvé
aunque sea un rato
para poder mostrarte
cómo es cantar
y sentir que vuelo
mi voz ajena
mi cuerpo intuitivo
mis manos llenas
Volvé 
aunque sea un minuto
para mirarte
en tus ojos verdes
tus piedras preciosas
tus manos de arena
Volvé
a mirarme
y sonreír
como siempre
como nunca más
y a decirme en silencio
que nada vale una pena


viernes, 27 de junio de 2014

Punto


Papeles que se abren
para recibir mis palabras
ávidos y hambrientos
en lo silencioso de la noche
y para cerrar sus ojos
y guardarlas
hasta un lejano
y próximo instante
en el que sienta 
que no las recuerdo
y que sin ellas, 
incomprensiblemente,
me falte el aliento.


jueves, 29 de mayo de 2014

Desde que no estás

No tengo herramientas para pensar en vos
y no sé cómo hacer para pensarte tan cerca
tan lejos a la vez
que no sé cómo voy a llegar hasta tu mundo,
sin pies
que me lleven hasta vos.
No tengo armas para defenderme del dolor
que se avecina, para paliar
más y más dolor
que tanto estuvo conmigo.
No sé de qué colores vendrá vestido
el recuerdo de tus manos
que trabajan desde arriba,
tu imagen dorada que me acechó siempre
en base a tu presencia.
No alcanzo a imaginar tu aroma
en el aire que ya no te toca
y en las veredas tu sombra tan carente
de sustento.
No sé para qué servirán los paisajes
que no te albergan
en sus colores.
No sé cuántas cosas, como decía Borges,
se habrán tornado vanas.
a partir de tu ausencia.
Y tengo que enfrentarme con ella.
Con su reflejo patente
en cada objeto, en cada esquina en la que
tropiece con algo nuevo,
para mí nuevo, desde que no estás.


lunes, 5 de mayo de 2014

La mano abierta

Tiempo de soltar de la mano al dolor.
Tiempo de desarmar más estructuras.
Tiempo de desatar más nudos.
Tiempo de dejar ir pizcas de pasado que ahí van a quedar.
Tiempo de entender los tiempos...
Tiempo de entregar aun más, a riesgo tal vez de que no sea tomado. 
Pero a riesgo también de sentirse más liviano y en paz.
Sabiendo que lo que se entrega en definitiva, no es de uno. 
Ni siquiera del destinatario. Tal vez sólo del universo.
Y así seguir enriqueciendo el corazón.

jueves, 27 de marzo de 2014

El instante terminal

Siempre habrá para mí
un instante terminal
moribundo por definición
en el que no te besaré.

Siempre será mía
tu mirada de estrella latiendo
en lo negro de la noche
cuando el fuego decaía.

Siempre estará en mi sueño
tu canción silenciosa
la que nunca pero nunca
quisiste cantar.

Siempre podré cerrar los ojos
y bailar con vos
bajo la luna plateada
como aquel viejo músico.

Cada vez que te vayas
cada vez que me vaya
cada vez que callemos
cada pobre palabra
cada lágrima oscura
sobre la piel clara
cada ola rompiendo
de noche en nuestras camas
cada vez que te mire
mirando la nada
cada vez que me oigas
bailando descalza
cada vez que tu mano
alcance mi espalda
cada vez que mi cielo
se rompa en tu ventana
cada vez que tu miedo
se quede sin nada.

Cada vez que te vayas
cada vez que me vaya
tendré para mí
nuestro abrazo
el primero
que todo abarcaba.


jueves, 27 de febrero de 2014

No te despiertes

No te despiertes
No vayas a romperme la quietud
De tu cuerpo brevemente entregado
A mi costado

No te despiertes y te lleves
Para tu lado del mundo
Este calor que se respira
Entre mis brazos

No te despiertes
Y me quites la ilusión
De esta inocencia
Que aletea tras tus párpados

No te despiertes
Que se asusta pulcramente
Toda tu calma
Hasta ahora descontrolada

No te despiertes
Y le quites a tu piel
La verdad de ser
Un regalo en mis ojos trasnochados

No te despiertes
No vayas a sacarme este minuto
De amor interminable
Entre mis manos


jueves, 13 de febrero de 2014

Sólo a veces

A veces me encuentro en lo sereno
casi hasta en lo parco
A veces doy vuelta una piedra
y no hay ningún insecto caminando
A veces te pregunto con los ojos
casi hasta llegar a las palabras
A veces el silencio es mi amigo
el mío, el sabio, el que me regalo
A veces no sé cuánto es dos más dos
si no pongo una canción en el camino
A veces tengo todo dando vueltas
y a veces doy mil vueltas en quietud
A veces quedo muda de un solo grito
y retomo lo que queda sin decir
A veces cuando pienso en lo infinito
sólo encuentro una ventana para abrir


viernes, 3 de enero de 2014

En el día del recuerdo

Estabas ahí
en el día del recuerdo
la noche entre tu sombra
y el sol de frente a mí
Te busqué para entenderlo
pero no encontré tu imagen
solo ví 
el gesto nervioso
con que vos me preguntabas
si podías preguntar
Yo me dije, dale
y ahí salí
bailando entre los ritmos
de mudas palabras
con la noche para mí
El día del recuerdo se hizo claro
y la noche de calor
nos encontró
sin preguntas, sin palabras y sin danzas
cada uno en su lejano rincón
sabiendo que el espacio era de aire
y que el tiempo se hacía eterno
entre los dos
Estabas ahí
en el día del recuerdo
parado con tus ojos
de trencito con motor
tarareando en boca muda mis canciones
de mi lado mis sandalias
mis vestidos y yo
Abrí el tajo de mis ojos en tus manos 
tan cerradas sobre mí
que tembló mi alma dentro tuyo 
y de tu propio temblor
El tren dejó la estación de madrugada
y en el día se volvió nuestra canción
de soledad tan poco disfrazada
de la danza
de la espada
del amor
El día del recuerdo se hizo claro
y la noche de calor
nos encontró
sin preguntas, sin palabras y sin danzas
cada uno en su lejano rincón
sabiendo que el espacio era de aire
y que el tiempo se hacía eterno
entre los dos